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yo amo la cultura popular. say what you will about capitalism, media and systems of power, pero no hay nada que capture mi atención más que la dinámica entre las personas consigo mismas y los mundos que les rodean. no estoy diciend
o que considero a las kardashians y a love island como instituciones culturales, pero sí el que son tanto reflejo de nuestra sociedad como una guía universal y código de conducta. fuera de lo cringe, problemático o sumamente entretenido, las imágenes y conversaciones que generan, tienden a explicar muchísimo más de nosotras como sociedad de lo que originalmente proponen. para ser reduccionista: me interesa menos lo que consumimos del catálogo y más sus contextos. siempre busco entender nuestros entornos situacionales, políticos, históricos, o culturales en el que se consideran los hechos – los que los hacen posibles. pasa que el contexto está próximo a ser lengua muerta como lo son el latín o la carrera del guaynaa después de rebota. en un mundo donde insisten en recalcarnos que “it’s not that deep”, el universo de la cultura popular nos recuerda que, en efecto, it always will be.
en su ensayo “this is emo”1, el comentarista cultural chuck klosterman debate sobre la influencia dañina de la cultura popular en las relaciones románticas. a través del texto discute cómo las relaciones presentadas en televisión, radio y cine crean expectativas contra las cuales la vida real simplemente no puede competir. según klosterman, la creación de categorías, “tropes” o ‘arquetipos’ de personalidad o eventos –piensa en las dinámicas relacionales de chandler/monica o ross/rachel, o los personajes en películas de “el atleta” o “el nerdo”– delimitan las fronteras de nuestras expectativas, debido a lo que incidentalmente2 denominó como el “media devolution”. según el comentarista, la devolución mediática consiste en la creación de un arquetipo (o concepto, idea, etc.) que supera la idea original, divorciándola de su contexto inicial. para ofrecer un ejemplo que no me hace sentir prehistórica en lo absoluto: diariamente miles de presionan el ícono de ‘save’ en microsoft word sin saber lo que es un floppy disc ni su función, lo cual les hace llegar a conclusiones que generan problemas de accesibilidad para personas usuarias.
and i couldn’t help but wonder, ¿cuántas cosas habitan en nuestro alrededor, que forman parte de nuestra fibra cultural, son huérfanas de su contexto y sus historias originarias? ¿cuántas cosas habremos abreviado? ¿cuántas otras hemos olvidado? ¿qué le hace esto a nuestra capacidad de expresarnos?
cuando la casa de moda francesa hermès lanzó su bolso birkin en el 1984, su diseño se convirtió en un clásico instantáneo en el mundo del alto lujo y la exclusividad. cuatro décadas más tarde, el bolso en todas sus iteraciones, tamaños y colores aún permanecen en la psiquis colectiva como ejemplos aspiracionales de estilo y elegancia. en el 2025, comprar una birkin aún requiere una invitación por parte de una representante. y más importante para los propósitos de esta conversación: tiene una historia de origen muy buena.
en el 1981, la actriz/modelo/cantante/musa, jane birkin abordó un vuelo de parís a londres. mientras intentaba acomodarse en su asiento (ya de por sí una situación torpe y simultáneamente vergonzosa), perdió el balance y dejó caer su bolso encima de su compañero de asiento. al éste sugerir que la actriz necesitaba una cartera con bolsillos, ella contestó – “el día que hermès haga una cartera con suficiente espacio para que una madre pueda cargar sus pertenencias, la compro”. y en cosas que solo le pasarían a actrices francesas en los 80s, dicho compañero resultó ser jean-louis dumas, el presidente y director creativo de nada más y nada menos que hermès, la marca francesa de lujo icónica por su calidad y por darnos a charles gross.
durante el transcurso del vuelo, jane y jean-louis hablaron de las carteras del momento y su impracticabilidad, especialmente para mujeres madres y profesionales. entre una cosa y otra, jane terminó dibujando el diseño de su cartera ideal, una elegante, sostenible y funcional, que terminó convirtiéndose en la nueva fijación personal de dumas hasta finalmente sorprenderla con un prototipo en el 1984. aparentemente el diseño era tan elegante como revolucionario, y los artesanos de la casa de moda se obsesionaron con los planos y desarrollaron una versión comercial. dumas obtuvo el permiso de jane para nombrar el bolso en su honor, e incluso la compañía le paga más de $40,000 anuales en regalías de venta por la cartera.
jane birkin was *that* girl, ¿me entiendes? antes de ser la musa de hermès, ya era reconocida por su estilo y peculiaridades, una de ellas siendo la canasta de pescador que optó a usar por años y públicamente en vez de bolsos de moda. ¿sabes cuán cool tienes que ser para andar con una canasta y no parecer que andas vendiendo empanadas por la calle? finalmente en sus manos, la birkin se convirtió en otra extensión de su personalidad. jane fue fotografiada con su bolso en innumerables ocasiones, curando aún más su estilo y expresión a través de los años. con el tiempo, empezó a adornarla con charms, japamalas, collares, y hasta pegatinas de mensajes políticos para expresar su solidaridad y apoyo a causas por liberación, equidad y los derechos humanos. esto abrió otro vehículo de expresión que décadas más tarde áun cuenta con su propia subcultura.
y sí, la historia está muy chévere e interesante, ¿pero qué tiene que ver la historia de un diseño de hermès con el takeover (a estas alturas, yo diría hasta hostil) de los labubus o cualquiera de sus derivativos? i’m so glad you’re so engaged and asked!
el 16 de julio de 2023, jane birkin falleció a sus 76 años en su hogar de francia. and because legends never truly die, desde entonces las tendencias de moda en revistas, tiendas, televisión y algoritmos nos han convencido de que nuestros bolsos podrían ser otro espacio de expresión, no solo por el bolso en sí, si no también por cómo puedes adornar sus afueras. no es coincidencia que recientemente nuestros feeds nos sugieren “inspo” para ‘personalizar’ nuestras pertenencias, o que ahora exista una industria en crecimiento de keychain bars, knick knacks y charms para carteras, zapatos o cualquier cosa que nos ofrezca la oportunidad de “expresarnos”. según harper’s bazaar, la búsqueda de “bag charms” creció por un 65% en el 2024 en pinterest. a dos años de su partida, la birkin de jane – única en diseño y detalle – fue subastada por sotheby’s y adquirida por $10 millones de dólares.3
no hay manera elegante de hacer esta transición, así que nos vamos de lleno. ¿sabes lo grande que es el k-pop para la cultura popular contemporánea? explotó durante mi tumblr-indie sleaze-college-hipster era, así que i missed me completely. the thing is, they’re apparently *huge*. así que, de la misma manera que la trenza de belinda fue mi go-to por muchísimos años, todo lo que hacen sus exponentes es reproducido por millones de personas alrededor del mundo. y es precisamente en este contexto en el cual lisa (integrante de blackpink para quienes andamos aprendiendo) publicó una foto de su louis vuitton x murakami collection speedy bandoulière 2 adornada con un labubu y otros dos peluches de “blind-boxes”, efectivamente provocando un “meltdown” en el mundo de la moda (an actual quote from elle magazine en mayo de este año).
queramos admitirlo o no, los labubus han creado su propio capítulo en la fibra cultural global. no importa si eres una joven de 23 años o un padre de tres en sus 40s – sabes lo que es un labubu y aunque no tengas contexto alguno, tienes alguna opinión sobre el sujeto ya bastante construida. la cantante publicó su foto en abril del 2024 y ya para agosto del mismo año los labubus habían superado los $870 millones en ventas. lo cual es una locura porque actualmente, el peluche está en más tendencia que nunca según tiktok. son tan populares, que muchas personas optan por “lafufus” (imitaciones de labubus) para adornar sus bolsos, estanterías y espacios con la misma determinación cacharlos todos como en pokemón.
todo el contenido que he consumido sobre labubus ha sido en contra de mi propia voluntad,4 pero no deja de asombrarme la cantidad de dinero y materiales que invierten las personas para deleitar a sus audiencias con unboxings de múltiples blind-boxes, múltiples veces a la semana. en tan solo un año, el fenómeno de pop mart se ha convertido en otro símbolo más de consumerismo y acumulación, similar a la fiebre de los stanley cups (o si queremos irnos vintage, las gomitas de livestrong). pasan a formar parte de nuestra historia cultural global, trascendiendo su historia de origen y su desplazando su contexto.
supongo que este es el momento en el que tengo que aclarar que no estoy en contra de los labubus como ítems o decoración. en mi defensa, necesitaba un título lo suficientemente atractivo como para competir en la economía de la atención. (sorry.) ¿personalmente? en un mundo donde tanto los lujos como los recursos esenciales son cada vez menos accesibles, entiendo la necesidad humana de buscar alegría en otros espacios o experiencias. lo que intento es ilustrar cómo la devolución mediática se nos presenta una y otra vez, alterando nuestra perspectiva en cuanto a ideas y conductas que le dan forma a nuestra identidad – y cómo eso impacta nuestra habilidad de entendernos o hasta superarnos.
el contexto en esta historia, por ejemplo, para mi es tanto irónico como importante. en su origen, es una sobre sustentabilidad, diseño, practicidad, expresión y dedicación de artistas para crear experiencias y objetos únicos. una historia sobre conexión genuina, interacciones humanas y la capacidad expresiva terminó en la proliferación de un producto creado en masa para consumo. el resultado es menos espacio para la expresión mientras más personas optan por seguir las mismas tendencias que solo se reducen a objetos. ¿cultivaría mayor curiosidad si más personas supieran que en su contexto original, la decoración de bolsos nace de una necesidad de expresión individual y creativa?
quizás no. quizás it really isn’t that deep after all y no hay nada en esta historia que pueda arrojar luz sobre la comercialización de la expresión creativa y la individualidad. que no hay necesidad de evaluar todas nuestras conductas para entender a dónde hemos llegado.
pero me gustaría pensar que sí. me gustaría pensar que estaríamos más cerca del mundo que nos deben si tuviéramos la oportunidad de saciar la necesidad de entender nuestros contextos. que podemos cuestionar lo desconocido y sus raíces hasta no tener más remedio que entenderlo. en una de esas, nosotras, nuestra cultura y patrones continuamos evolucionando mientras más nos conocemos.
sea cual sea la dinámica, por lo menos te llevas una buena historia para contar en el próximo jangueo.
contigo en crisis,
ale-marie
Klosterman, Chuck, 1972-2004, Sex, Drugs, and Cocoa Puffs: A Low Culture Manifesto. Scribner, 2004.
Digo accidentalmente, porque lo mencionó como una teoría para explicar cómo el arquetipo de ‘film nerd’ ayudó a coronar en su adultez… Life is really built by the shameless.
Aparentemente, esta es la venta más alta para una cartera de lujo en la historia de Sotheby’s. In this economy.
Excepto por lo que fue relevante a este ensayo, obvio, lol.